Mbappé rescata los puntos de un Bernabéu en llamas

📷 @realmadrid

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El Santiago Bernabéu vivió este domingo una jornada de máxima fractura y resolución agónica, donde el Real Madrid derrotó por 2-1 al Rayo Vallecano bajo un ambiente cargado de hostilidad. La parroquia blanca, que no perdonó la reciente debacle europea ante el Benfica, recibió a los suyos con una sonora pitada general que se personificó en figuras como Valverde, Huijsen y el propio Vinícius durante la presentación de onces.

​La narrativa del choque se torció apenas en el minuto 8, cuando Jude Bellingham sufrió un pinchazo muscular en un desmarque. El inglés, tras intentar mantenerse en pie, tuvo que enfilar el túnel de vestuarios en el minuto 9, dejando su lugar a un Brahim Díaz que saltó al césped sin apenas calentamiento. Pese al clima gélido, el Madrid golpeó primero en el minuto 15: en una transición rápida tras una descarga de Güler, Vinícius Júnior firmó una genialidad individual al amagar ante Ratiu y colocar el balón en la misma escuadra de Augusto Batalla para el 1-0. El brasileño respondió a los silbidos con gestos reivindicativos, aunque la tregua con la grada duró poco ante la falta de fluidez en el juego de los de Álvaro Arbeloa.

​Tras el intermedio, el Rayo capitalizó la desidia local. En el minuto 49, un error de bulto de Tchouaméni en la marca permitió a Álvaro García asistir a Jorge de Frutos, quien definió con solvencia para establecer el 1-1. El empate desató una tormenta de silbidos que condicionó el resto del encuentro. Arbeloa intervino dando entrada a Rodrygo y Alaba para intentar agitar un bloque que se estrellaba una y otra vez contra el orden de Íñigo Pérez. El partido se tornó bronco y cargado de amonestaciones, destacando la tensión entre Vinícius e Ilias Akhomach y las amarillas a Ceballos y Óscar Valentín.

​El punto de inflexión llegó en el minuto 80, cuando Pathé Ciss vio la roja directa tras una entrada tardía que impactó en el tobillo de Ceballos. Con superioridad numérica, el Madrid volcó el campo, pero el gol de la victoria no llegó hasta el tiempo de descuento y envuelto en una polémica de alto voltaje. En el minuto 97, tras revisar el monitor a instancias del VAR, el colegiado Díaz de Mera señaló penalti por un impacto de Lejeune sobre Brahim Díaz en el área. En el minuto 100, Kylian Mbappé asumió la responsabilidad y batió a Batalla con un disparo seco, firmando su duodécimo tanto desde los once metros esta temporada. El caos final se completó en el minuto 103 con la expulsión de Pep Chavarría por doble amarilla tras un empujón a Rodrygo. El Madrid cerró un triunfo balsámico en lo numérico pero crítico en lo social, tras 13 minutos de añadido y bajo el sonido de viento de un estadio que sigue exigiendo respuestas.

Conclusión personal

El Madrid ganó, pero dio vergüenza. Un equipo sin alma que necesitó 100 minutos, dos expulsiones del rival y un VAR de última hora para tumbar a un Rayo que le dio un baño de dignidad. el Bernabéu no silba por capricho, silba porque ve a un gigante mendigando fútbol.

Los tres puntos van al casillero sumando puntos en la tabla de posiciones, pero el honor se quedó en el césped. Ganar pidiendo la hora contra nueve hombres no es épica, es decadencia.

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