Militão y Mbappé deciden ante el Espanyol en un partido en el que no faltó la polémica

Imagen 📷 Créditos: Cuenta Oficial «X» @realmadrid

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Real Madrid sigue su marcha triunfal en LaLiga tras imponerse (2-0) a un combativo RCD Espanyol en un encuentro marcado por dos soberbios golazos y por la eterna discusión arbitral que persigue a los partidos del equipo blanco. Los de Xabi Alonso, con pleno de victorias, se consolidan en el liderato de la tabla ante un Espanyol que, a pesar de la derrota, mostró argumentos para pelear en la zona alta.

Con el guión esperado el encuentro empezó con un Real Madrid dominante en la posesión y un Espanyol bien plantado en defensa, buscando sorprender al contragolpe. Pero la solidez defensiva perica se rompió en el minuto 22 por una genialidad individual. Un derechazo lejano de Éder Militão, desde unos 30 metros, se coló por la escuadra de la portería defendida por Dmitrovic, en un auténtico golazo que hizo estallar el Santiago Bernabéu.

​El tanto cambió el panorama, obligando al Espanyol a adelantar líneas. La jugada más clara para los visitantes llegó en los últimos instantes de la primera parte, pero la defensa madridista supo abortar el peligro.​

La segunda mitad comenzó con un mazazo para el Espanyol que prácticamente sentenció el encuentro. Kylian Mbappé, que había tenido un par de ocasiones, se redimió con otro disparo formidable desde fuera del área, nada más arrancar la segunda parte, firmando el 2-0. El francés, con este tanto, confirma su idilio con el gol y su rápida adaptación al esquema de juego de Xabi Alonso.

​A pesar del resultado, el partido no estuvo exento de momentos de tensión. La principal polémica se centró en una dura entrada de Franco Mastantuono, jugador del Real Madrid, sobre Carlos Romero, del Espanyol. Aunque el colegiado le mostró la tarjeta amarilla, el VAR no intervino para revisar la acción, una decisión que ha desatado un vendaval de críticas por parte de la prensa y de la afición perica, que consideraron la falta como merecedora de expulsión. Esta jugada, lejos de ser un incidente aislado, se suma a la controversia arbitral recurrente en los enfrentamientos del Real Madrid.​

Con el marcador de 2-0 y la polémica arbitral en el ambiente, el partido se fue diluyendo. El Real Madrid gestionó la ventaja, mientras que el Espanyol, a pesar de sus intentos, no pudo encontrar la forma de acortar distancias.​

El pitido final confirmó la quinta victoria consecutiva del Real Madrid en LaLiga, un arranque de temporada perfecto que lo mantiene en lo más alto de la clasificación. El Espanyol, por su parte, demostró que tiene armas para competir, pero la pegada del Real Madrid y un arbitraje cuestionado terminaron por decantar la balanza en su contra. La victoria blanca, tan brillante como discutida, reaviva un debate que, como cada temporada, promete no tener fin.

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